Problemas

La falla en la puntualidad en los colegios, al disminuir el tiempo real de aprendizaje, perjudica  notablemente al alumno y quita tiempo a la labor educativa del docente.

Los momentos que se pierden por la impuntualidad en los centros educativos son sustantivos, no tanto porque el alumno llega tarde a la escuela (lo que también es muy lamentable), cuanto por el tiempo que se pierde en los cambios de horas, entradas de los recreos, refrigerio, y otros.

También sucede mientras se pone en orden la clase para poder señalar un trabajo o dar una explicación, amén del surgimiento de actitudes de indisciplina que toman tiempo dedicado a los aprendizajes. Todo esto hace que la clase no pueda iniciarse puntualmente, es decir a su hora, y por tanto se sustraiga tiempo valioso a ella.

Filed under: La puntualidad: Testimonio | No Comments »

Nuestra situación en puntualidad

Es evidente que este aspecto está deficientemente inserto en la cultura de varios países latinoamericanos y se siente claramente en las instituciones educativas, tanto entre los docentes, como entre alumnos. Cualquier encuesta sobre los valores o antivalores de los peruanos no deja de consignar este problema.

Los consolidados colegiales o ministeriales de estos datos unas veces son inexistentes y otras poco confiables, debido a la dificultad de su comprobación y a la facilidad de poder variar sus resultados. No obstante, hay algunas encuestas que revelan aspectos interesantes sobre la puntualidad.

La Encuesta Nacional de Educación 2005, publicada por Foro Educativo muestra que la puntualidad es uno de los valores más promovidos en el sistema escolar peruano. El 41% de 1,504 entrevistados así lo asevera. Solo le anteceden en mayor porcentaje de respuestas la disciplina/sentido de responsabilidad (48%) y el respeto a las personas (45%).

En la práctica, los esfuerzos hechos por el sistema escolar no parecen tener resultados satisfactorios. Hace algunos años, en la Conferencia Anual de Ejecutivos CADE (1995) y diversos seminarios de educación organizados por el Instituto Peruano de Acción Empresarial (IPAE), Empresarios y profesores coincidieron en que existen algunos valores relativamente asentados entre los peruanos; como son la creatividad, el ingenio, la tolerancia, la paciencia, la iniciativa, el espíritu emprendedor, la solidaridad y la compasión. En cambio, hay otros, que en opinión de empresarios y docentes son valores altamente deficitarios: menos del 5%, de casi 1,200 personas encuestadas señaló como un valor de los peruanos el sentido de responsabilidad, la honestidad, la honradez, la sinceridad, la veracidad, la disciplina, el respeto a las leyes.

Además, la percepción derivada de la observación directa y la información verbal reiterada, indica que las fallas en los centros educativos en puntualidad, tanto de docentes como alumnos, es sustantiva y perjudica notablemente no sólo los logros de aprendizaje, sino la formación de los estudiantes que carecen de un modelo responsable a seguir.

Filed under: La puntualidad: Testimonio | No Comments »

Hugo Díaz Díaz

Constituyen  características comunes en las sociedades avanzadas y en aquellas que entran en ritmo de progreso, que las personas se dediquen a fondo a su trabajo, que falten muy poco a él, que asistan puntualmente. Es un hábito y un convencimiento. En casos como en el Reino Unido, Japón, Alemania, y otros, constituyen un timbre de orgullo y una prioridad formativa desde el hogar y la escuela.

Veamos en este artículo lo que hace referencia a la puntualidad, tanto desde su perspectiva práctico-formal y ahorro de molestias como, sobre todo, de muestra de una personalidad responsable y confiable.

El cumplimiento del compromiso horario lleva a diversas cosas favorables: hace que no se pierda el tiempo en esperas inútiles y perjudiciales, evita tensiones por el incumplimiento, favorece la productividad, genera confianza en la persona, propicia compromisos de todo tipo al estimarse que se hará honor a todo aquello que se ofrece, ayuda a una buena relación interpersonal. Las fallas en estas líneas generan desconfianza, provocan fastidio y distancia, así como representan una falta de consideración hacia los demás. Como bien lo señala Edistio Cámere en una monografía sobre Los Valores, El Futuro y el Perú, Encuesta de opinión entre alumnos del 4° de Secundaria, las personas pueden poseer unas grandes características positivas pero no las sabe o no quiere aprovecharlas… por llegar tarde.

Si hacemos un listado de los países más desarrollados y los menos, vemos con claridad meridiana el cumplimiento de este comportamiento por parte de los primeros y el desinterés, incumplimiento y desidia de los segundos. El destacado empresario Octavio Mavila lo ha resaltado de manera especial en su famoso “Decálogo del Desarrollo” y ha mostrado su conexión directa con el desarrollo y la prosperidad.

Por otra parte, es algo muy sabido que con frecuencia tenemos la tendencia a ser impuntuales y buscamos fácilmente excusas incluso para no ir a trabajar. Asimismo, en nuestras tareas laborales solemos dedicarnos un cierto tiempo a cosas ajenas a las que nos corresponden, lo que significa no cumplir puntualmente nuestra labor y cercenar tiempo a ella.

Aunque es notorio que son muchas las personas que han tomado nota de este grave problema para el desarrollo, así como que se han emprendido campañas valiosas y que se observan avances importantes, es evidente que el asunto debe ser retomado con nuevo brío y redoblada tenacidad si queremos realmente ser un país, como se dice, del primer mundo.

Hogar, Escuela, Sociedad e Instituciones de todo tipo debemos emprender una nueva campaña que lleve a una toma de conciencia y actitudes favorables de cambio.

Filed under: La puntualidad: Testimonio | No Comments »