Como influyó el nuevo testamento

En el nuevo testamento podemos observar la historia de la muerte de Lázaro, aquel amigo querido de Jesús, al llegar a su casa sus hermanas le comentan que llego tarde, pues su hermano ya estaba muerto y hasta despedía olor feo. Mas Jesús no es que había llegado tarde, sino que EN SU TIEMPO, haría algo HERMOSO.

Todos fueron testigos de cómo Jesús llamo a Lázaro desde afuera de su tumba y este volviendo a la vida, se levanto y fue un testimonio HERMOSO de lo que DIOS PUEDE HACER, EN SU TIEMPO.

Amados, no sé qué momento puedas estar pasando de desesperación, no sé qué es lo que te aflige y te roba la paz que Dios quiere que reine en tu corazón, este día Dios quiere que te diga que EL ES PUNTUAL que obrara EN EL TIEMPO PERFECTO en tu vida y que su obra terminada será la más HERMOSA que jamás hallas visto.

Lo que a ti te tiene desesperado, Dios ya lo tiene cronometrado en el tiempo perfecto que El maneja, por tal razón no te desesperes, no te rindas, no creas que has sido olvidado o que Dios no cumplirá, simplemente espera, espera porque la obra de Dios, es decir lo que El va hacer en su tiempo perfecto, será la OBRA MAS HERMOSA que podrías obtener de todo esto.

Y es que Dios es así, siempre PUNTUAL, siempre PERFECTO, no menospreciemos la sabiduría y soberanía de Dios, simplemente sometamos a Él y confiemos plenamente en que EL JAMAS NOS FALLARA, pues nuestro Dios es un DIOS PUNTUAL.
Dios lo tiene TODO medido, El llegara PUNTUAL a tu vida.

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La puntualidad de Dios

“Todo lo hizo hermoso en su tiempo…”

Eclesiastés 3:11a

En mas de alguna ocasión hemos escuchado la frase: “Dios no llega antes ni después, Dios siempre llega a tiempo”, y es que es la verdad. Ayer escucha una frase que llamo mi atención y me dije: “tengo que escribir de eso”, la frase era: “Dios es puntual”, ¡Cuanta verdad hay en esa frase que para ser sincero impacto mi corazón!

Hay cosas que todos las sabemos, pero que por alguna extraña razón necesitamos que nos las recuerden para nuevamente meditar en ello y darnos cuenta de lo hermoso que es Dios. Una de esas cosas es LA PUNTUALIDAD DE DIOS.

Y es que a veces parece que Dios se ha tardado demasiado para responder, y pensamos que El se olvido o que simplemente no va a cumplir. Pero la verdad es otra, no es que Dios se haya tardado mucho, ni que se le haya olvidado y peor aun que no vaya a cumplir algo que El ya prometió, pues El siempre cumple y es PUNTUAL, pero he aquí la clausula: EN SU TIEMPO.

Al leer el verso de Eclesiastés sobre “Todo tiene su tiempo”, encontramos esta primera parte del versículo once que dice: “Todo lo hizo hermoso en su tiempo…”. Y es que esa es la diferencia que nosotros sentimos, pues nosotros medimos nuestros tiempos, pero Dios tiene un reloj distinto al nuestro, que no se dirige por horas, ni minutos, sino por un TIEMPO PERFECTO que se llama KAIROS.

Nosotros medimos las horas y días a través de minutos y horas, nos regimos bajo el tiempo CRONOS, pero Dios a diferencia de nosotros no se mide por nuestra hora, sino por su hora y su tiempo que es el KAIROS que es el TIEMPO PERFECTO de Dios.

A través de la historia hemos podido constatar como Dios ha cumplido en un tiempo perfecto y todo ha sido HERMOSO, como la misma palabra lo describe. En un principio vemos a un Noé al cual Dios le da una orden de construir un arca pues caería un diluvio que cubriría toda la tierra, para ese entonces nunca había llovido, era algo ilógico, la gente se burlaba de Noé al verlo construir con tanto amor y esfuerzo aquella arca que le serviría de salvación. Por alrededor de 120 años paso construyendo aquella arca, en medio de todos esos años, muchos se burlaban de él, otros pensaban que estaba loco y no dudo que el Noé como humano que era en algún momento pensó; ¿Estaré en lo correcto?, pero pese a todo eso llevo a cabo su misión, resultado de eso, desde el momento que el arca se cerro, la lluvia comenzó a caer e inundó toda la tierra, eso significa que DIOS CUMPLIO.

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Origen

A partir de la interesantísima discusión que he mantendido con el forero de RE Holdover a raíz de un hilo titulado “Calvino y los relojes”, he profundizado en los orígenes del tiempo medido a través de los escritos de Landes en su Revolution in Time. Lo curioso es que la primera idea que presenta Landes es que los relojes no fueron los que crearon el interés por el tiempo medido sino que, por el contrario, es el interés en medir el tiempo por el que nacen los relojes. Es decir, antes de los relojes el concepto de medir existía y no fueron los relojes los que dieron lugar a preocuparse por esta tarea. Explica Landes que en la Edad Media en Europa prácticamente nueve de cada diez individuos vivían en el campo y de la agricultura, y por lo tanto, se regían por los ritmos agrarios, es decir, se levantaban con el sol y se acostaban cuando se ocultaba.

Entonces, ¿de dónde surge la idea de la puntualidad en el tiempo? Pues de los monasterios y en concreto de la Regula Sancti Benedicti. Esta regla consistía, en primer lugar en un mandato sobre el ora et labora, y en segundo lugar en contener un especial interés por ordenar el horario en los oficios matinales en Horas, Laudes, Prima, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas, que pertenecían a las horas de alabanza, y que fueron designadas en términos de medición. Por otra parte, el monaquismo institucionalizó esta regla de orar conjuntamente así como el comer, para evitar el individualismo del ermitaño, instituyendo un minuto de oración común a una hora determinada. Esta idea es muy interesante en cuanto al concepto de tiempo medido, que surge de una sociología de comunidad en detrimento del tiempo individualista del ermitaño, que realizaba su comunión con Dios de una modo solitario y propio. Es decir, el origen reglado del tiempo aparece de la necesidad comunitaria de practicar una tarea conjunta, al margen de la individualidad no bien vista en los hábitos monacales. El tiempo medido es, en principio, comunitarismo en contra del propietarismo del tiempo o de la misma individualidad y de la libertad propia.

Ahora bien, para mejorar y conseguir unos estados de iluminación, de éxtasis en la oración se comenzó a exigir una puntualidad en los oficios del orden monacal. Mientras una mayor cantidad de monjes asistieran puntualmente a los oficios, mayor volumen adquirían los cánticos y se alcanzaría un mayor contenido visionario y de ensimismamiento, junto con las dietas ascéticas que practicaban los monjes. Por eso, la regla de San Benedicto normalizaba la máxima de que nada era más importante que el turno de la oración colectiva, y por tanto, el orden de la puntualidad. Es decir, la esencia de la puntualidad es una norma monacal que ha prevalecido en el ora et labora de la sociedad occidental, y que Weber relacionó con su idea del ascetismo con el deber y la racionalidad económica de la reforma protestante en las sociedades europeas no católicas. A mi juicio, la sociología de este concepto es bastante interesante, ya que la Reforma protestante lo que consiguió es la extrapolación de la regla benedictina y de los hábitos monacales a los individuos practicantes, como explica Weber. No así en las formaciones sociales que prevalecían en las sociedades mediterráneas, y en concreto, en España donde en el siglo de la Contrarreforma prevalecía en la tercera parte de la población un sector terciario (según Perry Anderson), cuyos hábitos eran una mezcla de los ritmos agrarios y de los biológicos. Por tanto, no se regían por la regla de Benito ni por la puntualidad monacal, sino por los ritmos biológicos propios de la terciarización del trabajo, que consistía en el desarrollo de ofrecer un servicio al otro.

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Conclusión

En conclusión, la puntualidad es de origen monacal y va en conjunto con la división del tiempo para la oración y del trabajo. Creo que el fundamento de nuestra original manera de concebir la puntualidad va en contra de un monacalismo y ascetismo y se acerca un poco al individualismo del ermitaño, mas propio de nuestra idiosincrasia española.

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